La miré esta mañana en un aparcamiento, congeniamos al momento y no habian pasado dos horas que ya me encontraba en su domicilio sin ropa. Intuia que esta fémina era una bomba de relojeria, tenia aspecto de ser toda una lujuriosa, pero la verdad superaba con creces la leyenda, me dejó la herramienta chupada.

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